Desde la Asociación de Buses Interurbanos ABI A.G. aseguraron que por cada $100 que aumente el precio del litro de combustible, el costo directo por pasajero se incrementaría en cerca de $1.000.
Carolina Navarrete, gerenta general de la Asociación de Buses Interurbanos manifestó «profunda sorpresa y preocupación» y remarcó que el gremio traslada anualmente a mas de 60 millones de personas.

No fueron escuchados
«Lamentamos no haber sido oídos. Advertimos a tiempo que un alza de esta magnitud en los combustibles iba a tener un efecto directo en las tarifas y en las personas. Estamos hablando de un golpe directo al bolsillo de miles de trabajadores, estudiantes y familias», explicó la gerenta.
Navarrete emplazó al Gobierno: «Esperamos que el gobierno corrija esta omisión y considere a todos los actores del sistema. Aquí no solo está en juego la sostenibilidad de la industria, sino también el acceso de millones de personas a un transporte seguro y accesible».
















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